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El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por las Naciones Unidas en reconocimiento al papel decisivo que desempeñan las mujeres y las niñas en las comunidades científica y tecnológica, se celebra todos los años el 11 de febrero. Este año, para sumarnos a la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia pedimos a tres científicas de nuestra empresa que nos contaran su exitosa trayectoria en el campo de la ciencia y dieran algún consejo a las jóvenes que tienen la ambición de trabajar en este ámbito. Igual que a todas las mujeres y las niñas del ámbito científico, Mary Kay les rinde tributo todos los días, no sólo el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.


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Dra. Bridgette January, directora de formulación de productos de Mary Kay Inc.

Desde pequeña tuve siempre una curiosidad innata por saber cómo funcionan las cosas en la naturaleza. Las clases que más me gustaban en el colegio eran las de Biología y Química. Recuerdo que el profesor de química me dijo que era inteligente y gracias a su apoyo creí que iba a poder hacer lo que me propusiera. He tenido la suerte de contar con personas que siempre me han apoyado y alentado. Mi consejo para las jóvenes es que se concentren en su talento y crean en ellas mismas.


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Dra. Michelle Hines, directora de investigación e innovación de cosméticos de la división global de Mary Kay Inc.

Mi pasión por la ciencia comenzó en la escuela secundaria. Recuerdo bien la primera vez que vi células vivas a través de un microscopio. Me fascinó el hecho de que estas imágenes tan minúsculas pudieran combinarse para formar un organismo… ¡Quedé entusiasmada! Hoy sigo maravillada por la belleza y la inteligencia del diseño celular. El único obstáculo que encontré en mi camino hacia la ciencia fui yo misma: a menudo cuestionaba mis facultades. Me preocupaba no ser lo bastante inteligente o brillante. Pronto aprendí que si no crees en ti misma, nadie lo hará. Mi consejo a las mujeres y niñas de ciencia es que se busquen un mentor. Yo he tenido muchos, hombres y mujeres, científicos y también de otras disciplinas. Compartieron conmigo sus conocimientos y su sabiduría, lo que contribuyó a ampliar mis conocimientos y a creer en mí misma.


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Dra. Lucy Gildea, jefa ejecutiva científica de Mary Kay Inc.

Mi interés por la ciencia comenzó en sexto grado, cuando hice un proyecto sobre medicina, ciencia y salud en general. Con el tiempo, la curiosidad inicial evolucionó hacia un interés más específico por la ciencia de laboratorio. Siempre me han gustado la ciencia y la matemática; sin embargo, supe sin lugar a duda que quería hacer investigación biomédica en el Laboratorio Forense Central de la Policía del estado de Kentucky. Esa fue mi primera pasantía, después hice tres más en la Policía Estatal durante los veranos y exploré distintas ramas de la ciencia forense, lo que reforzó aún más mi pasión por la investigación basada en hipótesis.

La investigación y la experimentación científicas son en sí mismas un ejercicio de definición de hipótesis seguido de una investigación controlada para demostrar esas hipótesis. Lo que mucha gente no sabe es que la mayor parte de las veces los resultados que se obtienen refutan tu hipótesis, en lugar de apoyarla. Por lo tanto tienes que volver continuamente a refinar el enfoque y el razonamiento para volver a tratar de demostrarla. Hay quien puede desmotivarse, por eso es tan importante que las jóvenes científicas tengan la actitud adecuada, una curiosidad ilimitada y mucha perseverancia.

Además, el campo de la ciencia no tiene límites, de modo que también es importante definir el espacio que más te interesa y concentrarse en él. Aunque en general hay menos mujeres que hombres en puestos científicos, nunca he pensado que el hecho de ser mujer represente una dificultad o un obstáculo para dedicarme a la ciencia, más bien diría que lo considero una oportunidad que me ha empoderado aún más. Ser mujer es la lente a través de la cual veo el mundo y es la apertura mental de poder considerar puntos de vista divergentes, reflexionar, deducir, sentir una inclinación por solucionar problemas y establecer una comunicación a menudo más eficaz, creo que todo eso constituye el toque especial de las mujeres en la ciencia.

Mi consejo a las jóvenes científicas es que busquen siempre las oportunidades, que vean todas las interacciones como oportunidades de aprender o crear redes de contacto. De todas las interacciones se pueden recoger datos que te ayudarán a tomar decisiones. Tampoco hay que olvidar nunca que la perseverancia y la tenacidad son fundamentales para el éxito, de modo que conviene desarrollar y utilizar estas cualidades cuanto antes. También es importante la compasión, porque siempre es útil en la carrera científica y, por último, les diría que disfruten al máximo de su curiosidad.