Imagination Chapter one

Como dijo Mary Kay Ash: “El futuro es de quienes ven las posibilidades antes de que resulten evidentes”. Más cierto imposible.

Todos nacemos con imaginación, con esa facultad especial de generar ideas, imágenes o conceptos nuevos, sin tener delante imágenes  ni indicios sensoriales. Sin embargo, son muy pocos los que se comprometen a crear y culminar todo lo que imaginan.

A pesar de todos los obstáculos que encontró Mary Kay Ash en su carrera, fue capaz de concebir una empresa de ensueño que ofreciera a las mujeres oportunidades de ganar dinero y flexibilidad para elegir las prioridades de sus vidas. No se amilanó ante las puertas corporativas de Estados Unidos, que estaban cerradas a las mujeres con ambición de liderazgo y responsabilidad de decisión, sino que abrió con todo éxito un camino que ofrece oportunidades a millones de mujeres desde 1963.

Habló con frecuencia del poder de la imaginación. Algunas de mis citas favoritas son: 

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“Podrás lograr aquello en lo que creas”.

Todos los logros, grandes o pequeños, comienzan en tu cabeza”.

Sueñen. Desarrollen el sentido de la grandeza. Se dice que si lo pueden soñar, lo pueden hacer. Y yo creo en eso. Antes de que los sueños se hagan realidad, hay que visualizarlos, verlos cumplidos, sean los que sean”.

 “Llegarás todo lo lejos que te permita la mente”.

“Las limitaciones sólo están en nuestra cabeza. Pero si usamos la imaginación, nuestras posibilidades son ilimitadas”.

“Debemos creer en nosotras mismas y saber que en este mundo podemos hacer todo lo que queramos hacer, si ese es nuestro anhelo y si estamos dispuestas a recorrer el camino. Todo lo que imaginemos vívidamente, lo que deseemos intensamente, lo que creamos con firmeza y lo que emprendamos con todo el entusiasmo, sucederá inevitablemente”.

La imaginación también consiste en desarrollar la capacidad creativa de la mente y aplicar el ingenio. En una época en que los bancos no daban préstamos a las mujeres – una viuda – para emprender negocios, Mary Kay Ash tuvo que recurrir a su ingenio para estirar al máximo los ahorros de toda su vida, 5.000 dólares, y fundar la empresa Mary Kay Cosmetics el 13 de septiembre de 1963. Pocas semanas después de que falleciera su marido y socio empresarial por causa de un infarto masivo, e impulsada por su visión, Mary Kay Ash buscó y halló la manera de aprovechar al máximo cada dólar invertido en la empresa.

En la actualidad, el futuro de millones de mujeres y sus familias de casi 40 países del mundo no puede ser más alentador gracias a que Mary Kay Ash imaginó lo que nadie era capaz de ver y se propuso demostrar al mundo que una mujer puede hacer grandes cosas.